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sábado, 29 de marzo de 2014

Entrenando en Primavera con Lluvia.


Después de unos días de invierno calurosos, de una entrada de primavera con una temperaturas propias de verano y hoy salimos al campo con un agua caladera y continua, que se ha mantenido así todo el día, pero que la hemos disfrutado como las disfrutaban  esa collera de pajaros perdices que ni han levantado el vuelo a nuestro paso, que se paseaban por el verde campo a pocos metros por donde trotábamos, y seguro que no muy lejos tendrían su nidada llena de pequeños huevos pintados, a punto de entrar ya en la fase de empollar a esos huevos y que vuelva el ciclo de la vida de los pajaros perdices, ya muy escasos por estas tierras.


Esa sensación de lluvia en la cara es una de las satisfacciones que tiene el entrenar bajo la lluvia, como no era mucha la aguada, pudimos completar el tiempo de entrenamiento previsto para este día y disfrutar del campo mojado, algo peligroso en las bajadas con el barrillo propio de los caminos, pero con un solo resbalon en una curva, salvamos las dificultades del día, pero ese olor del ambiente, (como dice mi amigo José Manuel Soto, cuando se pueda transportar por las ondas estos olores), ese olor a la flor de los naranjos y de las primeras flores de esta mojada primavera, seria una maravilla que pudiéramos insertarla como el que inserta una foto.

Los patos salvajes también estaban de parranda, en todo el recorrido hemos levantado más de cinco colleras de estas ánades silvestres y eso que no hemos discurrido por las orillas del rio Guadaira que están cerca, pero no por sus orillas, que por este rio si que abundan todo tipo de aves, señal de que las mejoras de los vertidos va haciendo su efecto.

Terminamos el entrenamiento con el mismo ritmo de lluvia, por lo que hemos finalizado el recorrido hasta las mismas puertas de la cuadra, cosa que no hacemos normalmente, ya que lo hacemos lejos para volver al paso y llegar secos a la cuadra, pero las circunstancias climatológicas del día no lo aconsejaba, ya que volveríamos más mojados que si volvíamos al paso.

Que sigan estas benditas lluvias, que los sembrados y el verde en general, lo estaban necesitando, los ganaderos y agricultores ven con muy buenos ojos este oro liquido que con una cadencia perfecta, está beneficiando los cereales que ya están espigando, a las habas en flor y a los garbanzos que ya mismo le veremos las flores, y hoy también he visto por primera vez el reguero lineal del sembrado de girasoles, que hace dos días ni se intuían, pronto tendremos las bonitas cabezas rubias de los girasoles alegrando nuestros caminos.

Saludos de Gabriel.