Buscar este blog

viernes, 14 de marzo de 2014

Consejos de Como Embarcar a un Caballo en Van ó Camión.



CONSEJOS DE COMO  EMBARCAR A UN CABALLO EN VAN Ó CAMIÓN

Para embarcar a un caballo en un Van ó Camión, hay que  y tener una serie de precauciones y normas.

Lo primero que tenemos que hacer, es prepararlo para el embarque y para ello tenemos que ponerle los protectores, tanto de manos, pies y cola.

En el mercado hay muchos tipos de protectores de embarque, pero casi todos son muy aparatosos y caros. Yo tengo mis propios medios de vendaje de pies como de cola. Pero el que quiera uno del mercado, es muy sencillo, una guarnicionería y a colocarlos, ya que son de una sola pieza.


Los míos, los realizo con vendas de descanso y guata de enguatar, que es muy barata.  Se compra una manta de guata, la hacemos trozos de las medidas de las manos y pies de nuestro caballo, desde el casco hasta el corvejón y de una anchura, como para dar un par de vueltas a las patas. Le ponemos la manta de guata alrededor de la extremidad y a continuación, con la venda  de descanso, le vendamos la extremidad, de manera que, desde abajo hacia arriba, vamos cubriendo la guata y un tercio de la vuelta de venda anterior, así seguimos hasta llegar al corvejón, que no lo vendamos, ya que si lo hacemos, seguro que el caballo pierde movilidad y protestará el vendaje, cosa que pasa con los protectores enterizo que sí cubre el corvejón.



Una vez vendadas las cuatros extremidades, nos disponemos a vendar la cola, también hay cubre colas en el mercado, pero el mío, no se caerá nunca. Tenemos una venda un poco menos consistente que las que usamos para las extremidades, puede ser una venda de las que se usan en humana. Damos dos vueltas en la base de la cola, le subimos unas cerdas de la cola y la cubrimos con la venda, seguimos otra vuelta más, volvemos a subir otro mechoncito más de cerdas de la cola y la cubrimos con la venda y ya seguimos vendando toda la parte de la cola con maslo, subimos el vendaje hacia el nacimiento de la cola y ahí finalizamos el vendaje con un corte de la venda por la mitad, le hacemos un nudo a los dos cabos y con estos dos cabos rodeamos la cola y anudamos con nudo, lazada y vuelta a nudo sin cerrar del todo. Hay también vendas con velcro al final de de la venda, como es esta de la foto.

Una vez llegado a la prueba, quitamos las cuatro vendas, las guatas y la venda de cola, cepillamos la cola y fin del viaje.

Para entrenar al caballo en el embarque, necesitamos un van, si es de dos caballos mejor, abierto en su rampa ó puerta posterior y de la puerta anterior, las lonas, si las tiene, tienen que estar recogidas y siempre aseguradas, para que no se puedan soltar en el ensayo del embarque. Todos los días cuando terminamos de entrenar ó de pasear, y mientras se seca el caballo, acercamos la cara del caballo a la parte trasera del van, le damos una vuelta alrededor de este, y así todos los días, esto es  una manera de sensibilizarlo a un elemento extraño. Poco a poco le iremos pidiendo algo más, siempre acariciándolo cuando avancemos algo en nuestro fin, que es el embarque. 


El día que suba la primera mano en la rampa, caricias y recompensa, no queremos más, que no se asuste del ruido que hace la mano al pisarla. Tenemos que conseguir, poco a poco que pierda el miedo al van. 


Cuando consigamos que entre completamente, más caricias y recompensa. Se baja y se vuelve a subir. Siempre le hablamos con voz cálida y serena, que nadie nos ayude, sin injerencia de “entendidos” en los embarques.

Hay otro método, de otros especialistas, que es alterarlo fuera del van, se coge una fusta larga ó un palo largo, a este palo ó fusta,  se le amarra un plástico en la punta, y con este plástico vamos alterando al caballo separado del van, le damos vueltas a un lado y otro, así un tiempo y dejamos de amenazarlo con el plástico, lo acercamos al van y hablándole con cariño, intentamos que embarque, si no sube, volvemos a los círculos a ambas manos y con el plástico en cuestión, esto se justifica con la idea de que fuera del van, lo tratan mal y cuando se acerca desaparecen las molestias, al final dice que embarcan, y siempre solo el preparador y el caballo, sin nadie que opine y que hable en voz alta ó chillando. Una vez embarcado, como siempre, premios.


También tengo una técnica para ayudar al caballo que tarde en embarcar y para acelerar el embarque  y animarlo, me invente este sistema, ya que tenía que embarcar solo y con este invento me ayudaba yo solo. Y consiste en usar una cuerda larga, puede ser la misma de dar cuerda, la paso por debajo de los corvejones, una vez hecho un lazo grande, y el cabo me lo llevo hasta la cara del caballo, junto con el ronzal, si no tiene ganas de embarcar, le damos un pequeño tirón de esta cuerda y embarcaba perfectamente, en esta imagen podéis verlo bien.
 


Para desembarcar, hay que tener una serie de preocupaciones, hay que entrar por la puerta delantera, desatarlo antes de la argolla de cogida al van y una vez que ya lo tenemos en la mano, es cuando abrimos la puerta trasera y levantamos el travesaño que soporta el apoyo del caballo, pedimos paso atrás y procuramos que baje en línea recta, para ello le mantenemos la cara derecha y mirando el caballo hacia el frente ya que si dobla la cabeza al bajar, cosa muy habitual, se desvía de la línea recta y puede lesionarse con las cogidas de la puerta del van ó el filo de la rampa.

En una prueba que estábamos viendo, al desembarcar un caballo, no quitaron el soporte trasero y el caballo se metió por debajo de este y casi se rompe la columna. Por cualquier problema con el desembarque, nos ha fastidiado la carrera.

Yo os puedo contar una anécdota que me pasó a mí, llegamos el día anterior al Raid del Rocio, y al desembarcar, la yegua se torció en la bajada y se golpeo con unos de los soportes de la puerta-rampa, se golpeo en un pie, casi nada, pero algo cojeaba, pasó el previo, con la obligatoriedad de revisión del previo a la carrera, podía pasar, pero con el peligro de que se agravara ó la eliminaran en el primer control, así que no salimos, viaje y traslado de toda la familia, para nada, de mirones en la prueba, así que por una mala acción se pueden estropear meses de entrenamiento.

Entre los repuestos que tenemos que llevar para el Van, está el calzo para un posible pinchazo, y la llave telescópica para aflojar los tornillos. 



El calzo fue un descubrimiento que realice en un Sicab, hice un plano y me lo fabricaron igual que el que vi, es muy cómodo ya que este calzo se pone en la rueda NO pinchada, se sube el van y queda la rueda pinchada al aire, y  la llave telescópica es para aflojar los tornillos de la rueda, ya que suelen estar muy apretados y difíciles de aflojar con una llave normal.

Que el traslado de nuestro caballo  no sea un impedimento para  poder competir, y que con las precauciones necesarias lleguemos a buen puerto.
Saludos de Gabriel.