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miércoles, 10 de abril de 2013

La llamada del "Greñu" (Semental).

TUCU  GREÑU (SEMENTAL) DE 3 AÑOS
Otra bonita historia de caballos, Anselmo Garcia, en "Los Asturcones de Marabio" nos cuenta una bonita historia de sus Asturcones y como su semental quiere proteger a uno de los componentes de su manada.
Este es el relato de Anselmo:
La llamada del “greñu”

Muchos sabréis que por Asturias llamamos greñu al semental. Algunos quizá conozcáis mi web del Face: Asturcones de Marabio | Facebook. Recordad que hay que hacer Ctrl+Clic para acceder. Os recomiendo la lectura de la entrada “Un corru no es un montón”

Voy a relataros uno de los comportamientos de los caballos de manada que me impresionaron más. Se trata del poder de la llamada del semental o greñu.
Como los criadores no podemos criar indefinidamente todo lo que nos nace, de vez en cuando, tenemos que vender. Resulta duro en muchas ocasiones pero es inevitable y el único modo de conseguir que crezca una raza, en peligro de extinción como el Asturcón, es que otros se dediquen a su cría o utilicen Asturcones en alguna disciplina ecuestre. Afortunadamente las cualidades de nuestros caballos nos ayudan y ayudan a la raza a su difusión.
Empezaré con un ejemplo que no es un caso aislado para entrar en materia: Tenía yo que separar una madre y su cría de tres meses de la manada y llevarla del ramal hasta la carretera. Para ello tengo que evitar que vengan todos detrás por lo que encierro momentáneamente la manada en el corral que tengo junto a la cuadra. Allí pongo la cabezada a la yegua y con ayuda de un amigo salgo con ella y su cría.
Me voy con la yegua del ramal monte adelante seguida de su cría. Los que quedan y los que se van se llaman mutuamente pero la yegua que llevo no ofrece resistencia y vamos tranquilamente. Veo al semental en la esquina más próxima del corral observando atentamente la escena pero sin intervenir, de momento.
Así vamos como unos 500 metros sin complicaciones y por este orden: yo, la yegua madre, la cría y el amigo que me está ayudando.
Ahí es donde comienza la actuación del greñu: Empieza a lanzar relinchos. No es el relincho autoritario, agudo, con el cuello engallado y manotazo en el suelo como cuando tiene una disputa con la líder (ella responde de modo parecido, no sufráis) o cuando “acorra” (junta) la manada y una yegua está remisa porque está pastando en un sitio que le gusta y no quiere dejarlo.
El relincho que emite el semental, en este caso, es fuerte, grave, dramático, repetido, desesperado, con el cuello bien estirado hacia donde dirige su llamada. Si se quisiera traducir a lenguaje humano estoy seguro de su significado: “No marchéis tan lejos, ¡venid!, ahí no podré protegeros, ¡venid! ¡Ven pequeñín que los lobos te comerán!”
Y la cría, ¡con tres meses!, responde a la llamada, inicia el retorno, esquiva a mi amigo que trata de rebatirla y vuelve, al galope, hacia la manada.
Como ya dije, no es un caso aislado, es un comportamiento instintivo general en caballos en manada. Ocurre con crías a partir de los tres meses. La clave para interpretarlo está, como tantas veces, en el instinto de supervivencia: Hasta los tres meses la cría depende de la madre y su leche y, vaya donde vaya, la sigue. A partir de esa edad la dependencia ya no es absoluta porque la cría es capaz de pastar lo suficiente. La leche materna, muy abundante el segundo y tercer mes, baja considerablemente durante el cuarto, así que la vida de la cría es más segura bajo la protección de la manada. En ella, bajo la vigilancia directa de la niñera y la protección de todos, incluida la del semental, podrá crecer un poco más lentamente pero las posibilidades de supervivencia, comparadas con la única protección de la madre, son muy superiores. Por eso los potros y potras de esa edad, si se da la circunstancia de tener que elegir, no se equivocan.
Luego os pongo foto de Tucu, el semental actual."

Gracias Anselmo por este relato, que nos demuestra tu sensibilidad y dedicación a estos bonitos y funcionales caballos.

Fuente: Los Asturcones de Marabio.
Saludos de Gabriel.