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lunes, 17 de noviembre de 2014

El Problema de los Insectos Alados en el Entrenamiento de Resistencia Ecuestre.

 Con estas abundantes lluvias otoñales y los calores que las acompañan, han proliferado de manera exponencial  los insectos alados, al menos por estas tierras sevillanas.

!!Y me diréis a que viene este articulo sobre los insectos alados!!,  pues tiene mucho que ver con la seguridad en los entrenamiento de Resistencia Ecuestre, y os lo cuento a continuación y con las soluciones que creo son propias para estas circunstancias.

Este pasado sábado cuando salia al campo junto con Nico, ya que este día hemos salido juntos por los anegados campos de entrenamientos, pues me adelante para hacer un poco de trote y galope por las cercanías de las vías del tren que circundan al antiguo Hospital Militar Sevillano, hoy en día centro de oficinas del Ejercito de Tierra. Pues nada más empezar el trote de calentamiento por estos caminos, nos adentramos en una verdadera nube de pequeñas aluas (Hormigas aladas), que nos molestaban, tanto al caballo como a mi, bajábamos la cabeza tanto la yegua como yo, para mitigar los golpes de las aluas en la cara, la yegua resoplaba y movía la cabeza con la misma preocupación que yo tenia, de que estos insectos se nos introdujeran por ojos y orificios nasales. Pero las maniobras para evitar que las aluas no nos molestaran, fue infructuosa, al poco tiempo una me entro en un ojo, con las consiguientes molestias oculares, y con el problema de una visión monocular y el desequilibrio en la montura.
 

La solución fue parar a la yegua y dar por finalizado el entrenamiento.

 Soluciones ante este problema. Unas gafas protectoras puede ser la solución para el jinete, ¿Pero y la solución para el caballo?, creo que ante estas circunstancias de tantos insectos volando y que no se veía ni un claro por donde entrenar sin encontrarse con estos malos compañeros de viaje, la solución es dejarlo para otro día y dar por finalizado el entrenamiento. La seguridad del jinete está en primer lugar, ya que no se puede correr con ese dolor de ojo y con este cerrado, la perspectiva del terreno no es la misma y el equilibrio se deteriora muchísimo, así que se para y dejarlo para otro día.

No es una cosa muy habitual estas plagas de aluas, pero cuando se dan estas  circunstancias te fastidia el día de campo. 

Tal era el numero de insectos, que al llegar a casa y ya en la ducha, salían aluas arrastradas por el agua.

Saludos de Gabriel.