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sábado, 2 de mayo de 2015

El Arte de Entrenar Caballos por el Dr. Ruben Acosta.

Desde Uruguay mi amigo Oscar Rica, me remite este tratado de entrenamiento de caballos del Dr. Ruben Acosta, alias "el Yuyo", es uno de los más prestigiosos Veterinarios. Los Congresos Anuales de la Federación Ecuestre Uruguaya de RAID (no de endurance) llevan su nombre. 
Estos Congresos se realizan una vez al finalizar el año de actividades y los Veterinarios hacen una evaluación técnica del año de labor para mejorar día a día la atención del equino.
Este es el articulo del Dr. Ruben.


 




A partir de los años 70-80 el conocimiento sobre la fisiología y la bioquímica del caballo atleta y las distintas adaptaciones y respuestas de los diversos sistemas del organismo al entrenamiento, el “arte de entrenar”, empieza a dar lugar a la ciencia para poder llegar a obtener el máximo de performance durante la mayor cantidad de tiempo posible (continuidad y regularidad).
Entrenar es preparar el caballo para el rigor de la competencia, disminuyendo al mínimo el riesgo de Injuria (lesiones) mecánicas y metabólicas, e incrementando al máximo la capacidad de trabajo.

Por ello en esta etapa van a ocurrir modificaciones en los distintos sistemas del organismo, obedeciendo pura y sencillamente al estímulo que el entrenador le da al caballo para lograr llegar al máximo de su potencial atlético.
Potencial atlético que es el resultado de la capacidad substancial de incrementar su frecuencia metabólica para el ejercicio.
Sin estímulo no se puede lograr entrenamiento.
El estímulo consiste en la carga de trabajo a que se somete el caballo, y además este trabajo debe de tener las siguientes características:

Continuidad: un atleta debe trabajar todos los  días, salvo que esté enfermo.
Intensidad: el grado de intensidad de trabajo (carga) debe de variar de acuerdo a las circunstancias de la temporada de competencia:

Trabajo base.
Trabajo de Shock ó Estimulación.
Trabajo de recuperación.

El trabajo muscular involucra la conversión de energía química en energía cinética, la cual se manifiesta en el movimiento.
Este proceso de transformación de energía está dado por la rotura de un enlace fosfato de alta energía del compuesto Trifosfato de Adenosina (ATP). Esta energía liberada es la fuente para la contracción muscular. La contracción muscular contínua requiere un contínuo aporte de ATP.
Algo de ATP se encuentra stockeado en el músculo, esta fuente provee suficiente combustible solo por un breve período de tiempo de trabajo muscular. Para que el trabajo muscular continúe más allá de este breve período de tiempo, el ATP debe de ser repuesto por la oxidación bioquímica de las fuentes metabólicas de combustible.
 La mayor fuente de combustible para la producción de energía son los carbohidratos y las grasas que se encuentran en los depósitos intra y extracelulares. El aporte intracelular exista bajo la forma de glucógeno y triglicéridos.
El combustible de origen extracelular (glucosa y ácidos grasos libres) es liberado por la sangre a los músculos desde pools periféricos de glucógeno (hígado) y grasas (tej adiposo).
Este combustible puede ser utilizado por la célula muscular en presencia ó ausencia de Oxígeno.  Según sea la vía utilizada, la célula va a obtener un rendimiento energético diferente, donde el mejor negocio se va a obtener cuando el metabolismo es aeróbico (en presencia de Oxígeno). Además en estas condiciones, la célula puede utilizar grasas como combustible, obteniendo un rendimiento energético cuatro veces mayor que cuando lo hace con glucosa.
Por si esto fuera poco, cuando se utiliza la vía anaeróbica, el único combustible que se puede utilizar es la glucosa; su rendimiento energético es muy bajo y además queda como residuo metabólico el lactato muscular, que es un producto que se puede tornar nocivo para la funcionalidad de la célula muscular.
Por todo esto, vamos a tratar de trabajar en régimen aeróbico la mayor parte de tiempo posible, ya que de esta manera no solo aprovecharemos un buen balance energético, sino que también se evitaría que el lactato actuara sobre la estructura muscular en forma indeseada.
Por lo tanto veterinarios y entrenadores van a perseguir con el entrenamiento a un nivel adecuado:
Aumento del almacenamiento del glucógeno muscular.
Aumento del metabolismo del lactato y de la tolerancia al mismo.
Aumento de los sistemas Buffers intracelulares.

Para que de esta manera logre:
Que la fatiga aparezca lo más tarde posible en la competencia.
Que la velocidad llegue al máximo y se mantenga el mayor tiempo posible durante la prueba.
Mejorar las habilidades biomecánicas del equino.
Intentar reducir a cero  las lesiones traumáticas.
Que el caballo muestre una actitud positiva y alegría para el ejercicio.
Existe una respuesta adaptativa de los distintos sistemas del organismo animal:
músculo esquelético.
cardio respiratorio.
hemolinfático.
termorregulador.
Que llevan a que se incremente la capacidad oxidativa, mejorando el aflujo de sangre a la célula muscular, para que de esta manera:
Aumente el potencial de intercambio de sustratos con mayor aprovechamiento de glucosa y ácido grasos libres.
Remoción de anhídrido carbónico, lactato e iones hidrógeno desde la célula muscular.
Remoción de calor (termorregulación).
Incrementando de esta manera la habilidad de captar oxígeno y utilizarlo, permitiendo competir en alta intensidad con menor contribución anaeróbica."

 Dr. Ruben Acosta Fernández.
Médico Veterinario.
Prof. Grado 5. Depto Equinos.
Facultad de Veterinario.
Gracias Oscar pos la información y por compartir las enseñanzas con todos los aficionados.
Saludos de Gabriel.